El Mar Argentino enfrenta una amenaza sin precedentes. Zonas esenciales como el “Agujero Azul” están siendo invadidas por flotas pesqueras que operan sin restricciones. Este ecosistema, vital para la biodiversidad marina, está en la mira de Greenpeace Argentina. Según la organización, más de 500 barcos pesqueros inundan el Agujero Azul. Estas embarcaciones, provenientes principalmente de China, Corea del Sur, Taiwán y España, a menudo realizan actividades ilegales, violando leyes a varios niveles. La captura no declarada, transbordos en alta mar y el uso de banderas de conveniencia para evadir regulaciones son prácticas comunes. El daño ecológico es evidente. La pesca descontrolada pone en peligro a numerosas especies, altera la cadena alimentaria y provoca un desequilibrio en el ecosistema. Greenpeace Argentina hace un llamado a la acción, subrayando la necesidad de regulaciones efectivas para frenar este desastre ecológico.

Greenpeace Argentina y la cruzada contra la pesca ilegal
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