Enfrentando el desafío del calor extremo, Brasil y México se adelantan con planes de acción sólidos. Brasil prioriza la salud pública y la conservación de ecosistemas a través de cinturones agrícolas y la infraestructura verde. En México, la adaptación se centra en la energía solar y estructuras acuáticas para reducir el calor urbano. Ambos países convergen en la importancia de las estructuras verdes y azules para modular el microclima urbano. Estas tácticas, validadas por la comunidad científica, representan un enfoque integral en la lucha contra el cambio climático.

 

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https://ecoactivismo.com/medio-ambiente/perspectivas-climaticas-para-el-futuro-en-america-latina/
 

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